LIBRO...EL POZO INTERIOR.Por maricmasi.

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Os quiero anunciar, que pronto y si todo va como tiene que ir, con ayuda de la fuerza Divina, publicaré mi primer libro " Cuentos con mensaje". Constará de 34 historias espirituales y varias poesías. Además también publicaremos mi editor y yo, por las mismas fechas, pero esta vez para los más pequeños una serie de cuentos infantiles también escritos por mi.
Cuando estén listos para la venta, os lo haré saber por si estáis interesados en la compra de ellos.
Os daré + detalles e iré informando en consecutivas entradas.

A continuación os adelanto una de las historias que están integradas en "Cuentos con mensaje" su titulo "El pozo interior". Leyéndola os podréis hacer una idea de como va a ser.




EL POZO INTERIOR


En un lejano pueblo de Rusia todos los habitantes tenían una costumbre desde tiempos remotos. Los ciudadanos cuando tenían un problema o un mal sentimiento lo lanzaban a un pozo que existía al comienzo de un bosque cercano. A lo largo de los años, el pozo acumuló infinidad de inquietudes y molestas actitudes que los aldeanos habían rechazado lanzándolas dentro de él.


Las últimas personas que lo habían utilizado habían observado un molesto, muy molesto hedor, y que de dentro de él surgían misteriosos y horribles sonidos. Tanto fue así, que el olor y el sonido llegaba a los pueblos de los alrededores. Algunos de los habitantes tomaron la decisión de reunirse para ver qué solución poner.


Muchos estaban muy asustados, pues cuando llegaba la noche con su silencio resurgían con toda su fuerza los tenebrosos ruidos. Asustaban a los animales del bosque, que corrían despavoridos antes de que anocheciera para esconderse en el lugar más recóndito.


Ante la evidencia del problema, todos los interesados se reunieron en el pueblo más cercano al bosque. Allí se estaba haciendo insoportable vivir. Los ruidos asustaban hasta al más valiente y para soportar el olor usaban unos pañuelos mojados en colonia. Las ventanas estaban permanentemente cerradas y aun así se filtraba por las ranuras de éstas y de las puertas el inaguantable olor. Era realmente insoportable vivir en las zonas colindantes al bosque.


Empezaron a verse pequeños animales muertos en las cercanías. Otros huían. El aire se hacía cada vez más espeso y creaba serios problemas de salud a todos los habitantes de las cercanías del pozo.


A la reunión acudieron prácticamente todos, ya que estaban muy preocupados por lo que estaba sucediendo. Comenzaron a intercambiar opiniones e ideas sobre lo que podían hacer. Hablaban y hablaban, pero realmente nadie sabía lo que hacer para solucionar el problema. El desánimo se adueñó de ellos.


A algunos habitantes de diversos pueblos se les ocurrió que lo primero que tenían que hacer era examinar el pozo para ver qué había dentro y seguidamente ver qué podían hacer para limpiarlo o incluso cerrarlo. Se pidieron voluntarios. En un principio nadie se ofreció. El silencio reinó en el ambiente. Tras un momento de reflexión y de mutismo, alguien levantó la voz y la mano: "¡Yo estoy dispuesto!"


Todos se giraron para ver a la persona que había levantado la voz. Era un joven alto y fuerte, de cabello moreno y rizado. Con voz serena prosiguió: "Hay que intentar solucionar esta situación. De seguir así tendremos que abandonar nuestras casas, ya que cada día se hace más difícil vivir aquí. Los pequeños y los más ancianos están empezando a tener serios problemas de salud. Los demás están sucumbiendo al terror, con dificultades para salir de casa por miedo a lo que pueda ocurrir en el exterior. Yo estoy dispuesto a ir a ver qué se puede hacer, pero alguien me tiene que acompañar."


La mayor parte de los que estaban allí bajó la cabeza.


De pronto, varios compañeros del chico se unieron a él. Se veían chicos intrépidos, tenían fuertes brazos y se veían capacitados para afrontar lo que pudiera venir. El tono de su voz y su actitud lo decía todo. Seguros y decididos.


Una vez hubieron hablado con ellos, los grupos de personas que allí estaban reunidos supieron que los jóvenes eran cazadores a la vez que se encargaban de arreglar y conseguir leña de los bosques que rodeaban su pueblo para el invierno. Curiosamente, el más alejado del bosque donde estaba el pozo.


Una vez provistos de lo necesario para su labor se dirigieron al bosque. Conforme se iban acercando se les iba haciendo más dificultosa la andadura. El olor era tan fuerte y el aire tan espeso que avanzaban con mucha dificultad. Se hacía evidente que les costaba respirar.


El más joven, al adentrarse en el bosque, cayó fulminado. Sus compañeros intentaron reanimarlo, pero fue imposible. El más corpulento cargó con él hasta que encontraron un lugar donde salvaguardarlo. Tratando de encontrar el mejor sitio para recostarlo.


En el camino vieron árboles juntos y un hueco en uno de ellos. Con cuidado entre dos compañeros lo metieron en la abertura que tenía el árbol y lo dejaron en el suelo para procurarle la mayor comodidad, dentro de lo posible. Los demás siguieron en dirección al pozo con gran dificultad.


Cuando estaban llegando, algo se abalanzó sobre ellos. Era una gran sombra oscura. Intentaron defenderse como pudieron, pero ésta se adentraba en ellos. Cambiaba de forma y ellos estallaron en gritos de horror.
Tres de los cuatro lograron deshacerse de ella expulsándola con fuerza. Pero el cuarto no logró desprenderse de ella. Cayó al suelo con espasmos, entre grandes gritos. En su cuerpo aparecieron diversas llagas por las que salían grandes cantidades de sangre. Sus compañeros no pudieron evitar que se
golpeara con todo lo que había alrededor. No pudieron hacer nada por él. Salió despedido contra un árbol y murió.


Los tres compañeros se miraban entre sí aterrados. En ese momento se dieron cuenta de que lo que se iban a encontrar quizás sería más fuerte que su propia fortaleza. Se dieron cuenta que debían mantener y utilizar más su equilibrio mental y fuerza espiritual más que otra cosa.


Siguieron caminando los tres juntos, observando todo a su alrededor. La sombra oscura, al salir del cuerpo sin vida de su amigo, desapareció entre los árboles. Ellos no eran interesantes para ella. Se preguntaban por qué. En su inquietud, ninguno se atrevió a preguntar. Solo pensaban.


Por fin llegaron al pozo. Alrededor había un líquido verdoso y negro que gorgoteaba. Lo miraban con extrañeza. El olor en el sitio era totalmente insoportable. Se les removían los estómagos. Uno de ellos, curioso, se acercó sigilosamente al pozo queriendo mirar su interior. De pronto salió algo que pretendió agarrarlo. Sus compañeros fueron más rápidos que aquello que quería coger a su amigo. Agarrándolo fuerte hicieron que lo soltara.


— ¡Hay que tener mucho cuidado! No podemos ser confiados. ¡No!, en esta circunstancia, ni en este momento. Depende nuestra vida de ello —dijo el promotor de la salida.


Los tres se miraron.


— ¿Qué hacemos? —dijo uno de ellos.


Se quedaron en silencio pensando, pero los ruidos y gritos que salían del pozo no les dejaban cavilar con claridad. Les inquietaba todo el entorno.


De pronto, algo muy fuerte se les acercó por detrás. Agarró a los tres con tal fuerza que los lanzó al interior del pozo. No pudieron hacer nada por evitarlo. En ese momento los tres pensaron que era el fin.


Cayeron encima de una gran roca gris. Alrededor de ella había almas en pena y toda la maldad que los aldeanos a lo largo de los siglos habían lanzado al pozo para deshacerse de ella. Eran golpeados por toda clase de fuerzas. En cada golpe veían las situaciones, los sentimientos que se había lanzado al pozo. Tuvieron que defenderse de ellas. Eran golpes dolorosos y con cada uno se les abrían anchas heridas en su interior y exterior del cuerpo. Estaban sufriendo mucho. Sentían un dolor insoportable que iban aguantando, pero su mente se iba bloqueando y anulando. No podía aguantar tal sufrimiento y para resguardarse quedaba suprimida.


Solo uno seguía luchando a pesar del dolor, observando su alrededor totalmente despiadado hacia ellos. Luchaba por superarse. Observaba a sus dos compañeros, vencidos por tales fuerzas, tan perniciosas para el entorno. En una esquina observo un gran árbol. Se le hacía conocido. Era el árbol en el que habían dejado a su compañero. Quedó horrorizado al observar al chico que habían dejado postrado en el suelo, siendo atacado por una especie de animales tenebrosos que poseían unas grandes garras que le destrozaban todo el cuerpo. ¡Solo él!, mantenía la lucha.


Dejó de defenderse para ir a ayudar a su compañero, que estaba dentro del árbol. Solo pensaba en liberarlo de las fieras que lo atacaban. No sabía lo que eran, pues no había visto nunca nada igual. Al adentrarse en el árbol, curiosamente, una luz resplandeciente lo rodeó a él y a su amigo. Agarró fuertemente a su compañero. Lo abrazó con tal fuerza que éste recuperó el aliento y despertó. Deseó que estuviera fuera del peligro y, asombrosamente, eso fue lo que ocurrió. La gran luz dejó al chico y rodeó al que había despertado. El resplandor y él salieron por la boca del pozo.


Dirigió la vista a los dos compañeros que seguían abatidos por las fuerzas del pozo, seguían padeciendo grandes dolores, ajenos a lo que sucedía a su alrededor. Uno de ellos se retorcía, el otro se mantenía ido. El que se contorsionaba empezó a atacar a sus dos compañeros. Con boca y dientes les hería. Cuanto más lo hacía, más se recuperaba, más fuerza tomaba.


El compañero que estaba viendo cómo su amigo les atacaba intentó por todos los medios ayudar al otro, que estaba como ausente, sin posibilidad de defenderse. Tal reacción hizo al otro mucho más agresivo. Atacaba con una fuerza maligna. El que estaba defendiendo a su compañero lo agarró con todas sus fuerzas. Reaccionó instantáneamente. Despertó con vómitos de sangre, pero con una fuerza asombrosa. Los dos intentaron evitar la fuerza de su amigo uniéndose en solidaridad e intentando no dañar a su compañero, pero intentando evitar el daño que éste les pretendía hacer.


La reacción fue sorprendente. El que pretendía hacer daño a sus dos compañeros estalló y se esparció por todo el lugar. Los otros dos juntaron las manos intentando que no les tocaran los restos, pero no pudieron evitarlo.


De golpe, sin saber cómo, el hedor desapareció, y los gritos de sufrimiento y horror también. El pozo, sorprendentemente, se limpió. Surgió una gran luz y agua cristalina de su interior. Por la cual salieron espontáneamente los dos sobrevivientes.


El entorno del pozo cambió. Se cubrió de hierba verde. Renacieron los árboles y las plantas, que estaban muy deteriorados. El ambiente se limpió.


El amigo que había salido primero del pozo al ver a sus amigos aparecer se abrazó a ellos con un gran sentimiento de amor, tranquilidad y felicidad al ver que estaban bien.


Aún un poco confusos, no entendían bien lo que había pasado. Se dirigieron de vuelta a su pueblo, donde fueron acogidos con gran júbilo. Los resultados se hicieron evidentes al instante. Había desaparecido el olor. Se podía volver a respirar y el terror cedió, pues aquellos sonidos tan horribles habían desaparecido. Los aldeanos recobraron la paz y la salud.


Ciertos jóvenes tuvieron en su interior amor, solidaridad, valor, fuerza, perseverancia y buenos sentimientos ante las formas del mal, el egoísmo, la envidia, el odio, ...


El chico más fuerte, el que decidió hacer algo, estaba limpio de sentimientos negativos. Era noble y actuaba con amor y solidaridad. Esto le dio la fuerza. El mal no pudo con él, ya que no podía adueñarse de su espíritu puro. Él destruyó todo lo dañino que se había tirado al pozo. Éste estaba tan lleno que envolvía y perjudicaba a todos con la intención de destruir todo lo semejante, toda señal de vida.


“Solo hay algo que nos puede ayudar y liberar de todo lo negativo: los buenos sentimientos, las causas nobles dirigidas siempre por la fuerza esencial del amor, y todo lo que ello conlleva”


Espero me enviéis vuestras opiniones os estaría muy agradecida.


Deseo que tengáis una muy buena semana, recibid un fuerte abrazo.


fin.


Compra del libro a través mio, escribir al e-mail montsemc2009@hotmail.com,

os daré toda la información que necesitéis y las formas para realizarlo.

Muchas gracias.


Enlace que puede ser de vuestro interés:

http://www.darfruto.com/8_los.actos.humanos.htm


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