NO ESPERES EL AMOR DEBAJO DEL ÁRBOL DE NAVIDAD O SÍ. maricmasi.

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NO ESPERES EL AMOR DEBAJO DEL ÁRBOL DE NAVIDAD O SÍ.

Palabras de un anuncio publicitario.
No esperes el amor debajo del árbol de Navidad.
Frase peculiar pero con una cierta verdad.
Análisis de una frase y ¿porque no?

¡No cogen los publicitarios las del escritor y del erudito!
¡Pues vamos allá!
Donde se encuentra se recoge.
Pregunta antes de hacer y con permiso realiza.

Si no lo haces de lo mismo con derecho te pueden hacer.
Con respeto y consentimiento todo se puede lograr.
Respeta siempre y se honesto con los demás.
¡Ganaras más! Sí, en particular te beneficias.

Recuerda de una manera o otra.
Todo se devuelve.
Con todo se hace justicia.
Aunque no la busques, la vida se encarga de que así sea.

No busques el amor debajo del árbol de Navidad,
porque no lo encontrarás.
Alrededor de él sí la puedes hallar.
Diciembre, mes que inunda felicidad. ¡Ojala! todos, todos la pudieran gozar.

Sensaciones afables a nuestro alrededor.
Dejemos que fluyan.
No solo este mes, también el resto del año.
Aprovecha los momentos predispuestos a ello.

Hay muchos a lo largo del día.
Día tras día, instante tras instante.
Encontramos oportunidades para poder hacerlos.
El árbol de Navidad, tradición de estas fechas.

arbol navidad buenanavidad.blogspot (16)

Recuerda al árbol del Paraíso del cual comieron la fruta prohibida Adán y Eva.
Representa al árbol de la vida o la vida eterna.
Invoca que Jesús a venido a ser Mesías prometido para la reconciliación.
Reconciliación que tenemos que hacer con el Todo, tarde o temprano. Es nuestro fin.

No esperes el amor debajo del árbol de Navidad.
No lo encontrarás en su pie.
Lo hallarás a su alrededor.
Si es natural y está en maceta fluye de él.

Su esencia es una parte de nosotros.
Irradia formas para dar origen a nuestra necesidad.
El amor, alimento de nuestro ser.
Amor, partículas minúsculas que están en el éter.

En nuestro sistema celular.
Funcionando en consonancia con el todo.
¡Somos amor!
Necesitamos amor para funcionar en perfecta armonía.

Hagamos que en cada minuto de nuestra vida,
sea nuestro mayor alimento.
Base-monos en el afecto.
Dar, vivir y recoger de lo mismo.

Tranquilidad en esencia,
es lo que lograremos.
La esencia de la vida es eso.
Armonía en su fluir.

Nosotros la alteramos.
Nos dejamos llevar.
Por situaciones y momentos.
Asimila, siente, vive tranquilo y sereno.

Armonizando con el entorno.
Es lo que realmente somos.
Seres llenos de humildad y serenidad.
Adulterados muchos por la vanidad y la ostentación.
Siendo nuestra perdición.

Algún día lograremos lo que habremos de hallar.
Nuestra verdadera esencia para el buen subsistir.
Hallando bienestar,
y a la vez nuestra felicidad.

Felicidad,
no es más que una palabra, un estado.
Logrado con el armonizar de nuestra esencia emanando en el amor.
No esperes el amor debajo del árbol de Navidad, o sí.

Está deseoso de salir, esperando.
Urge ese momento.
No busques más, esta pegado.
Se encuentra dentro de ti.
Tú eres amor. maricmasi

arbol navidad buenanavidad.blogspot (20)


LUNA SERENA.

EL DESPERTAR.

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¿QUÉ ES LA NUEVA ENERGÍA?

Estamos viviendo una época única en la historia del Universo: estamos despertando. ¿A qué? A una nueva realidad, la del Espíritu. Hemos sobrevivido dormidos o semi-dormidos, sin registrar los múltiples dones presentes en nosotros. Nos hemos manejado con menos del 10% de nuestro potencial y, así, nos hemos creído víctimas silentes de un sistema que contribuye a desempoderarnos. Es hora de abrir los ojos a una verdad portentosa: somos Seres Espirituales transitando una experiencia Humana. Es hora de encender el Alma, reconociéndonos en nuestra Esencia. Es hora de unirnos concientemente a la Fuerza Creativa del Universo: el Amor. Somos Hijos de la Luz.
¿Cómo comenzó esta travesía? Si bien hubo muchos antecedentes, se coincide en tomar los años 60 como el inicio a través de la llamada Nueva Era. La Nueva Era es, según sus seguidores, el comienzo de una etapa que rompe con los paradigmas de una civilización belicosa, rígida, institucionalizada y racionalista, abriendo paso a una forma de ser y de pensar diferente, bajo el modelo acuariano (¿recuerdas la famosa “Conspiración de Acuario?”). Es el amanecer de la armonía y el entendimiento entre los hombres, basado en una sensibilidad que capta la energía divina manifestada en la conciencia expandida de la Nueva Humanidad. Es un proyecto que abarca la transformació n del mundo contemporáneo tal y como lo conocemos ahora.
Muchos lo llaman también “La Ascensión”. Ascensión es la elevación de la frecuencia vibratoria de nuestros campos energéticos, hacia las octavas más elevadas de luz. Es la fusión con nuestra verdadera naturaleza. Ascender es reconocer nuestra matriz divina y recuperar la conciencia de quienes realmente somos, es nuestro camino de reencontrarnos con Dios, al mismo tiempo que traemos a Dios para manifestarse en nuestra personalidad. Y, con la manifestación de Luz en la Tierra, estamos realizando nuestro propósito divino en el planeta.
La Tierra está pasando actualmente por el proceso de ascensión planetaria, que es un progreso natural que ocurre a todos los planetas en un estado específico de su evolución cuando su base cambia de carbono a silicio. Así, la ascensión personal es la consecuencia de la ascensión planetaria. Y es exactamente esto que nosotros estamos vivenciando en los días de hoy.
La ascensión personal ocurre con la participación activa o no de nosotros. Pero, la conciencia de este proceso puede acelerarse de forma que más personas empiecen a despertarse, pasando a auxiliar al planeta en su transformación lo que hace que la misma pueda ocurrir sin grandes complicaciones (cataclismos, tragedias, desastres naturales, etc.). Esto obviamente se traduce también en menos dramas personales al dejar de vibrar con los paradigmas de la Vieja Energía (lucha, esfuerzo, sufrimiento para evolucionar, estrés, emocionalidad desbordada, etc.) para conectarse con la gracia y la fluidez de la Nueva Energía.
¿Cómo se manifiesta esto en nuestra vida cotidiana?
Existen una serie de señales. Enumeraré algunas:
  • Físicas: cansancio que no se alivia con el sueño, dolores en músculos y articulaciones, ciclos de sueño interrumpido (algo común es despertarse a las 3 de la mañana o muy frecuentemente) , aumento o aparición de alergias estacionales (rinitis a repetición, estornudos), incremento de la sensibilidad a los alimentos (necesidad de una nutrición más sana), disturbios digestivos y desórdenes de la eliminación, recurrencia de viejas enfermedades o síntomas que parecían resueltos, zumbidos en los oídos, problemas hormonales (calores y sudores), linfáticos o inmunológicos y otros. Muchas veces, los estudios médicos no muestran nada anormal o son síntomas que aparecen y desaparecen solos o que son provocados por un gran estrés psicológico.
  • Mentales: invertir palabras o confundirlas en el habla o la escritura, dificultad para concentrarse (sobre todo en libros espirituales) , confusión al tomar decisiones que antes eran fáciles, ansiedad elevada acerca del futuro, hacerse ilusiones sobre cambios sin crear cambios, depresión, estrés.
  • Emocionales: tristeza por el estado de la condición humana y desesperanza por crear un cambio real en el mundo, sentirse estancado en una rutina y no saber cómo cambiar su realidad, desesperación por repetir lo que parecen ser los mismos patrones, miedo de quizás estar “perdiéndose” de algo crítico, adormecimiento acompañado por comportamientos que distraen, sensación de una inmensa liberación o terminación de vínculos o etapas, sentimiento de insuficiencia en las relaciones significativas, enfado por la apatía propia y general.
  • Sociales: interrupciones en el trabajo (pérdidas, cambios, indecisiones) , sensación de estar en la carrera equivocada, sentimiento de que no se está contribuyendo verdaderamente al mundo, incrementado estrés y presión financiera, dificultad para comunicar claramente las ideas a los demás, enojo con los amigos que han sido esporádicos, poco confiables o ausentes, necesidad de moverse a otra parte del país o del mundo, deseo de largar todo e irse.
  • Espirituales: dificultad para contactar a los guías, retos para aquietar la mente para la meditación, falta de compromiso con la práctica espiritual, “olvidarse” de rezar, no tener las mismas “visiones” de antes, desilusión sobre el camino espiritual, sentirse distanciado de su grupo de referencia, anhelo o nostalgia por “ir a casa”.
Quizás, te preguntes ¿por qué esto se manifiesta en formas difíciles y dolorosas? Muchos creen que “ser espiritual” o “ascender” significa perfección y ausencia de conflicto. En realidad, la frecuencia de la Ascensión llega a través de una prueba o salto de fe, en donde uno duda de la misma existencia de lo Divino por algún tiempo, pasando la oscura noche del alma, para salir a un lugar mucho más profundo que la fe. Esta emergencia espiritual es una gnosis. Gnosis significa “conocer la Chispa Divina interna por la experiencia directa”.
Entonces, también hay señales del despertar:
  • Físicas: verse más joven, sentirse más vital, conciencia de que sale calor de manos y pies, elevados sentidos del oído, olfato y gusto, volverse más conciente de cómo el cuerpo se mueve y activar gracia y fluidez a través de la postura y la respiración, poner atención a los lugares de dolor/síntomas/ enfermedades del cuerpo para aprender su significado y oportunidades de crecimiento, buscar profesionales holísticos que ayuden en la responsabilidad de las propias creaciones, incrementada habilidad para acceder a la paz interna.
  • Mentales: desconectarse del “sonido blanco” y la información negativa (TV, radio, chismes), más intuición, habilidad para aprender nuevos conceptos o idiomas, anotarse en una clase de enseñanza “superior”, buscar conectarse a través de los ojos y el corazón, vivir en el aquí y ahora, gnosis incrementada (sé porque lo estoy experimentando) .
  • Emocionales: felicidad al experimentar cosas simples como la puesta del sol o una sonrisa, habilidad reaparecida de permitir que las lágrimas fluyan, aumento del sentido del humor y de reírse del ego, más empatía y conexión con las personas, ganas de mostrar las emociones en lugar de esconder el verdadero yo, darse permiso para seguir los deseos del corazón (“yo soy” y “yo puedo” se vuelven las palabras claves), soltar la necesidad de controlar todo.
  • Sociales: buscar nuevos amigos o grupos que estén interesados en la vida integrada (equilibrio cuerpo-mente- espíritu), conocer nuevas personas “casualmente” y saber que esto es Dirección Divina, ir a nuevos lugares y salir de la zona de comodidad, ofrecer de corazón ayuda a los otros sabiendo que se está ayudando a uno mismo, saber que todos somos espejos de todos.
  • Espirituales: ver lo Divino en lo mundano, experimentar verdadera rendición a la Voluntad Divina sin sentirse víctima de las propias elecciones, co-crear con Dios, amarse como se es sin la necesidad de calificar, pedir y recibir confirmación de los guías, sentir a Dios dentro del cuerpo, dejar ir las expectativas de cómo se cree que las cosas “deberían ser” y aceptarlas como son, ser guiado por la intuición espiritual en lugar de limitarse por el miedo, ver la belleza y la abundancia en todo y en todos, ser capaz de trascender las percepciones limitadas de la encarnación y ver la experiencia de vida en la realidad del alma, saber que se está en el hogar ahora.
Gracias Laura Foletto

Texto recogido:


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