CÁNCER: UNA DE LAS ÚLTIMAS PLAGAS DEL EGOÍSMO HUMANO.

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CÁNCER: UNA DE LAS ÚLTIMAS PLAGAS DEL EGOÍSMO HUMANO
Uno de los dilemas más pesados de llevar para la gente en todas partes es la devastación de las últimas plagas y cataclismos repentinos que caen sobre las naciones, hogares y familiar. Como éstos son los signos del final de los tiempos y de una época de conflictos, nos referimos a ellos (para el consuelo de los hijos de la Madre Divina, así como para su iluminación), con el fin de que la calamidad pueda ser prevista y evitada por medio del Espíritu Santo y de nuestras invocaciones a su llama violeta.
Vemos que la generación de odio emanado del pensamiento y sentimientos humanos es lo que produce lo que llamamos cáncer; una de las últimas plagas que está acabando trágicamente con mucha gente hoy día.
Para algunos, es un karma antiguo que ahora se vence; para otros, es el sacrificio de su alma en el altar de la comunidad mundial; han hecho un voto a Dios de tomar sobre ellos, en su propia carne y sangre, las células de su cerebro y la médula de sus huesos, el karma del odio mundial, llevando los pecados del mundo tal como lo hizo Cristo; tanto para frenar la mano del karma mundial que desciende, como para ganar ellos mismos "una mejor resurrección", tal como está escrito en la Epístola a los Hebreos.
Y así, al aceptar responsabilidad, tanto personal como psicológica, por nuestras palabras y obras (que es el primer paso en el sendero del discipulado), queremos comprender las leyes que gobiernan las tasas de vibración personal y planetaria, y nos preguntamos: "¿Qué es, pues, el Cáncer?".
Y pronto comprobamos que las células del cáncer son células rebeldes que se vuelven contra las células sanas y las "devoran" con el fin de poder tomar de ellas su sustancia sin dar nada de la suya.
Pero raramente nos damos cuenta que el cáncer, o una persona cancerosa, puede ser algo o alguien que es egoísta. Porque también se puede tener un cáncer espiritual. Podéis tener en vuestro mundo, y emitir desde vuestro aura, el tipo de sentimiento canceroso consistente en no querer dar nada de lo vuestro, ya sea al Universo, o a vuestro Prójimo.
Entonces os convertís en al Mar Muerto, en efecto, con una entrada sin salida. No tenéis canales para dar, a fin de que podáis recibir. No comprendéis las leyes básicas del Universo, las cuales claramente y de forma hermosa ilustran el hecho de que cada uno de nosotros siempre recibe cuando da.
Así, pues, si dejamos de dar nos convertimos en ese cáncer que pide y come de la sustancia de otros (ya sea a través de la avaricia o la codicia, o por falta de reconocer el significado del amor verdadero), esta es la condición que se manifestará en nosotros, mental, emocional y finalmente, físicamente. Y entonces el caso será catalogo como incurable. Y en muchos casos, es demasiado tarde para hacer retroceder los ciclos del karma.
Comienza en la psiquis del hombre. Comienza con un estado mental que no se preocupa por nadie excepto por sí mismo. Y decimos: "Esa persona es egoísta". Y esta palabra tiene una vibración de dureza.
Este tipo de personalidad construye una pared de autodefensa y se encierra en su interior. Es un ave de carroña, apropiándose astutamente de la luz de otros; esa gente siempre parece queda, pero nunca da realmente de sí mismo. Justo cuando la necesitáis, se mete en su concha de egoísmo, se encierra y se retira al anonimato de las playas y mares de la vida, oculta entre anémonas y piedras de dureza prehistórica, símbolos inmóviles de ellos mismos.
Raramente se une a planes y proyectos que requieren el dar todo su corazón. Aunque se asegura que va a poder calentarse con el calor del esfuerzo de otro, no podrá encontrarse entre los portadores de la vela votiva al altar de la comunidad; y si la buscáis, la encontraréis siempre en primera fila en las colas de comida, aunque hay escasez o no.
La ideología de este tipo de personalidad es ir siempre donde pueda auto-alimentarse. Nunca deja pasar una oportunidad para conseguir algo que esté disponible para se consumido, especialmente la luz de los chakras del portador de luz (También es muy hábil para recoger basura o desperdicios, o chatarra, con lo que se hace rico ¡a costa de los desechos de otros!)
En lugar de compartir lo que tan cuidadosamente amasa, es posesivo en extremo, frenando así el flujo del agua de la vida, convirtiéndose en presa de las vibraciones de egoísmo que provocan la putrefacción y convierten en nada todo lo que tan cuidadosamente ha acumulado. Y las vibraciones astrales de sus artículos apilados comienzan a contaminar sus células, y la Química del cáncer comienza a funcionar. Entonces, esta disolución omni-penetrante de la mente, alma y cuerpo (la cosa que ellos más temen) se les viene encima en forma de enfermedad, desintegración y muerte.
Al mirar lo que queda de tales tipos de personas, la gente invariablemente comenta: "No hay espíritu ahí, sólo queda la carcaza". Y esta es la señal que más a menudo se nota en quienes el cáncer incurable es la conclusión de un largo proceso de autodestrucción (la marca final del tipo egoísta) después que ha devorado la luz, energía, conciencia y creatividad de todos los que le rodean.
No puede detener el karma inevitable de este "virus" que lo consume desde adentro. Así, a pesar de todos los intentos desesperados para construir la concha impenetrable, la malignidad no puede ser eliminada porque en todo momento el enemigo contra el que estaba construyendo la fortaleza está en su interior.
Pero recordad esto: cada día, gente aparentemente corriente, gente sacrificada que se ha ofrecido durante toda su vida sin esperar recompensa, pasar por la escena de la vida, víctimas del cáncer del egoísmo mundial que se manifiesta en su cuerpo físico (quizás producido por elementos químicos causantes de cáncer, existentes en su ambiente, el síndrome del egoísmo contaminante de corporaciones que se cuidan de sus ganancias y no de la gente).
Estas personas son amantes de la vida, a menudo sirven desinteresadamente a la familia y a la comunidad; no obstante, en el fondo de sus almas, han visto la gran necesidad de penitencia que existe, debido a los pecados del mundo, y ellos se han ofrecido voluntariamente. Otros santos han elegido en esta vida, a niveles internos, pagar el último céntimo del karma antiguo de un pasado olvidado, para conseguir así transmutar las calamidades del karma planetario.
¡Ah, la aparente injusticia de todo esto! Nosotros que somos impotentes antes la metamorfosis física o psicológica de almas cuyos templos se han convertido en el campo de batalla microcósmico de la guerra librada entre las células de luz y las de las tinieblas, simplemente no podemos comprender (hasta que no comprendemos la Gran Ley), el sacrificio del que da su vida para sus amigos, ni tampoco comprendemos cómo funcionan el implacable karma personal y planetario en la escena mundial.
Pensando en el pasado podemos ver que, al principio, el estado canceroso de la mente no es aparente. Lo mismo que la detección del cáncer físico se hace a menudo demasiado tarde, así también esta enfermedad del alma puede devorar las energías espirituales de uno, a nivel subconsciente, antes de que sea diagnosticado. Como veréis, por definición, la bestia del egoísmo humano raramente es descubierta por nosotros, porque nos sirve. La mayor parte del tiempo estamos tan ocupados divirtiéndonos que no nos damos cuenta de que estamos demasiado centrados en nosotros mismos, incluso peligrosamente.
Aún nuestros amores pueden ser egoístas, excluyendo a otros, no compartiendo. En este estado, también olvidamos que, inherente a nuestro universo, están los más estupendos descubrimientos que el hombre haya podido hacer sobre sí mismo (descubrimientos que le muestran su propio potencial espiritual), que de pronto hace que el hombre descubra que él no es nada más que un cuerpo vegetando en un ambiente hospitalario.
Ahora el hombre se da cuenta de que es una alma ¡Y un alma es algo muy emocionante!
Sobre todo, sepamos que mientras una parte de la vida sufre el dolor o esté en un estado de egoísmo pecaminoso, ninguno de nosotros puede estar libre del peso correspondiente. En este sentido, la evolución planetaria es una, participando y contribuyendo a la misma tasa de vibración. Por lo tanto, debemos observar y rogar por la transmutación del mundo y del karma mundial (por medio de la Llama Violeta del Espíritu Santo), así como también los registros de nuestras propias acciones erróneas del pasado, las cuales dan la vuelta y vuelven para ser redimidas, con el fin de que podamos cumplir cada jota y tilde de la ley de nuestra Cristeidad Personal, tanto aquí como en el más allá.
Así, pues, dejad que la Conciencia Superior y el Amor se aceleren universalmente dentro del Designio Perfecto, con el fin de que todos podamos triunfar y solazarnos en la renovación planetaria, basada en una elevación científica del nivel de vibración personal.
Porque el Universo arriba y abajo es uno. Y el Cuerpo de Dios es uno. Y su Amor nos hace uno, llevando cada cual el fardo del otro hasta la terminación del karma mundial en este ciclo de oscuridad del Kali Yuga (*) que está esperando, sí, como la mujer parturienta esperando dar a luz a la Era Universal de la Paz, Iluminación y Libertad.

Texto recogido del blog de una buena amiga el cual lo recomiendo. Para seguir leyendo:
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