HE QUERIDO VERTE. Por Montse cobas, escritora espiritual.

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HE QUERIDO VERTE. 

He querido verte,
como te veo siempre, 
sin dejarme llevar por tus actitudes,
sin lo que se diga o oiga.

Quien es quien para juzgar,
y no soy nadie,
una micro-partícula extendiéndose con fuerza por el Universo,
sin poder ni deber para hablar juzgando.

He querido verte, 
como te veo siempre,
como un ángel fluyendo en tu viaje,
determinando tu fuerza, determinando tu esencia.

Hoy aquí y dentro de un momento,
en otro instante aunque parezca el mismo,
sabiendo y ejecutando tu propio destino,
hoy te dejo deducir tu interno, armonioso y esplendoroso dejando, que sea armonía pura.

Montse cobas.

Ramos de novia para quince años y flores para quince años.

Con amor.

Luna Serna.

EL TERCER OJO.

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A fin de elevar su espiritualidad

Cuando la energía de los ojos y el poder de la mirada se desarrollan, se activa el llamado tercer ojo ubicado en el entrecejo, lo cual en toda la tradición Hindú y China y de gran parte de Asia, se sigue practicando.  Esta energía es un poder que se puede utilizar para el desarrollo tanto espiritual como físico para sanar.
El tercer ojo corresponde al centro de energía o chakra llamado Ajna, situado entre las dos cejas, en la hendidura de la frente; asociado con la glándula pituitaria, con los ojos, el cerebro, representando la percepción, la intuición y el conocimiento. También llamado el ojo del alma, es el encargado de potenciar la integración de la personalidad, trascendiendo el natural dualismo humano, da la visión de los mundos sutiles, haciendo posible la conexión directa con la fuente ilimitada de sabiduría. Es el punto energético clave para desarrollar los distintos fenómenos psi, tales como la intuición y la clarividencia.
Cómo activarlo
El tercer ojo se activa a través de la meditación y ejercicos de relajación ocular. Se debe ejercitar en un lugar tranquilo de la casa, vistiendo ropas cómodas y claras que ayuden a la purificación y armonización. Sentado en una posición que le sea cómoda se cierran los ojos, se aflojan las piernas y los brazos se dejan caer a ambos lados del cuerpo. Se concentra la atención en la respiración,de manera natural durante algunos minutos. Siempre con la espalda erguida. A continuación puede comenzar con las técnicas, dedicandole unos 10 minutos a cada una.
a) Energizar la zona: con el cuello relajado, frotamos entre sí las palmas de las manos hasta sentir calor, luego las aplicamos sobre los párpados cerrados, superponiendo los dedos de una mano sobre los de la otra, a la altura de la frente, de modo que con las palmas podamos ejercer muy leve presión sobre los ojos cerrados. Dejar asi unos minutos.
b) Cambios de mirada: con los ojos primero cerrados, y luego abiertos, realizamos una secuencia de movimientos suaves oculares, repitiendo cada ejercicio 3 veces: se dirige la mirada hacia arriba y abajo, a derecha e izquierda y luego en círculo hacia un lado y hacia el otro.
c) Pellizcos en las cejas: con los dedos índice y pulgar, pellizque la parte interna de la cejas (la parte que está tocando el entrecejo) y después siga todo el recorrido de la cejas a pequeños pellizcos. Repítalo de 3 a 5 veces.
d) Parpadeos: con los ojos cerrados y relajados, despegar suavemente el párpado superior. Volver a cerrar el párpado hasta que lo sienta pegado al ojo y volver a despegarlo. Repetir de 5 a 10 veces.
e) La Trinidad: arme un triángulo formado con las manos a la altura del tercer ojo, delante de la cara, mire a través del triángulo hacia algún punto sobre la pared. Concéntrese en la respiración, permanezca asi 10 minutos, dejando pasar los pensamientos, soltándolos.
f) Cuarzo sobre el entrecejo: coloque un cuarzo transparente sobre el tercer ojo, sosténgalo con las dos manos. La frente siempre debe estar erguida. Cierre los ojos, sienta la energía del cuarzo circular, entrando por su entrecejo y expandiénsoe por todo su cuerpo como una luz tibia y radiante. Visualice y sienta esta escena durante unos 10 minutos
g) Vibración nasal:  inspire lento y profundo como si estuviera olfateando. Deje que los olores del ambiente penetren y reténgalos como si estuviera catándolos (tal cual hace el catador con el vino en su paladar). Así tres veces, descanse, y retome. Si se practica con regularidad, este ejercicio ampliará en gran medida la sensibilidad a los olores. Además, mejorará significativamente la capacidad de absorber la energía del aire otorgándole vitalidad y salud. A medida que se vuelva un experto en esta técnica, será consciente de que, al penetrar el aire se produce un chasquido entre la vibración del aire y la membrana de la nariz. Esta vibración nasal tiene un efecto directo de estimulación sobre el tercer ojo, por lo que amplía más aún su percepción.
AJNA O CHAKRA DEL TERCER OJO
  • Localización: el entrecejo.
  • Mantra: OM (empieza como “OOO” en este chakra).
  • Zona de influencia: toda la cabeza especialmente nariz, ojos, oídos, nuca, hemisferios cerebrales, hipotálamo, tronco del cerebro, glándula endocrina hipófisis o pituitaria.
  • Aspectos positivos relacionados: discernimiento, intuición, comprensión espiritual. Su desbalance ocasiona dolores de cabeza, problemas en la vista, sinusitis, enfermedades mentales, poca capacidad de atención  y concentración, pérdida de memoria, locura senil, falta de lógica, miedo al futuro.
El lunar Hindú
En la India existe una antiquísima tradición de marcar el tercer ojo con un lunar, que en las mujeres se le llama Bindi y en el hombre,  Tilaka. Dado que el centro nervioso de la mente, es decir, el Ajna Chakra, es la parte del cuerpo más importante para los hindúes, los bindis y los tilakas suelen estar hechos de polvo de plomo rojo y pasta de sándalo, porque tienen propiedades refrescantes, y sirve para limpiar y mantener en calma ese centro nervioso de la mente, y así tener la “mente sana”. Usted puede dibujárselo con una mezcla espesa de canela y aceite de cocina antes de comenzar a ejercitar. 


Con amor.

Luna Serena.

TEST DE LA INTUICIÓN. PRUEBA.

Tarot Los Arcanos