El enfado ese hastió, que de vez en cuanto nos sobreviene. Nos embarga en un instante, por algo que sucumbe. Verdades no aceptadas. Miras diferentes. Entendimiento incorrecto, o catástrofe apresurada. Diferencia en la forma, en la palabra o a destiempo. Enfado por querer y no poder. Por sentir y no ser sentido. Por querer ganar y no lograr. Por intentos no escuchados o no asimilados. Idiomas diferentes en diferentes ramos. Tácticas no entendidas ni sabidas. Que fácil es evitar el enfado, y lograr lo deseado consumando con palabras. Que fácil es enfadar cuando se quiere hacer, y que difícil a veces. No entiendo lo que se sigue con el enfado. ¡Quizás, logros! ¡Destruir algún fin! ¡Ver la cara del otro! Imagino una sociedad sin alteración, con un total entendimiento unido a la aceptación. Cada uno saber por donde ha de ir. Lo que debe hacer y decir. Sin trampas ni tapujos. Verdad y honestidad en cada acto y palabra. Muchos quizás es lo que quieren terminar. Hacer prevalecer el engaño y de...
Entra en un mundo real. La otra realidad.