El sexo cómo acto sagrado.

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Nuestro templo sagrado, protege nuestra Alma, lo que en verdad somos. De ahí cuidarlo en más de un sentido sobre todo alimentándose bien, cuidar las emociones y lo qué recibimos exteriormente.
Hasta con quién lo compartimos sexualmente, debería ser, un exteriorizar y compartir del amor existente entre dos personas, una comunicación mutua de ese amor, de ese sentir por el otro sin prácticamente palabras, un consorcio en amplitud, compartiendo lo mejor de ambos, no meramente,  tener gozo por disfrute. 
¿Y después de ello qué?

El acto sexual es sagrado, y cómo tal, se debería mantener unas reglas, normas, cuidados.

Cada uno ha de decidir, y qué decida sabiendo.

Pero... 
cuánto desconocimiento de esté tema.
El tiempo, y sólo el tiempo, las experiencias nos da sabiduría, saber y conocimiento.


Os paso una información recogida de internet.

Lo siguiente explica mucho, sí sois observadoras, y sin serlo, a veces, es muy evidente.

👇

Los científicos han descubierto que una cantidad considerable de mujeres tienen secuencias del cromosoma Y en su sangre. Esto es interesante porque los cromosomas Y pertenecen al género masculino, así que, ¿ qué hacen en la sangre de una mujer?
Una respuesta obvia sería que toda mujer que haya estado embarazada de un niño varón todavía alberga células de su feto en su corriente sanguínea. De hecho, las células del embarazo residirán en el torrente sanguíneo y los órganos de la madre por el resto de su vida. A éste fenómeno se lo llama microquimerismo.
Pero ¿ qué pasa con las mujeres sin hijos que llevan células masculinas en la sangre?
El Estudio
Esta circunstancia provocó un estudio realizado por inmunólogos de la Hutchinson Caner Centro Fred en 2004. En este estudio se tomaron muestras de 120 mujeres que nunca habían tenido hijos.
Las conclusiones de este estudio observaron que las posibles fuentes de microquimerismo masculino incluyen: emb
arazos, abortos voluntarios e involuntarios, desaparición de gemelos varones…y las propias relaciones sexuales.
Esto significa que a través de las relaciones sexuales, las mujeres adquieren genes masculinos y ADN de sus parejas que acaban formando parte de su sangre y sus órganos durante toda su vida.
Hay quien dice que cada vez que te acuestas con alguien tomas parte de él dentro de ti. Ahora vemos que existe una prueba científica real que apoya tal afirmación.
En algunas corrientes de pensamiento, esto da un nuevo significado a las relaciones sexuales como un todo, convirtiéndolo en un acto sagrado y espiritual que crea un vínculo entre dos personas que se aman.


💕

Un aporte más.

Cada acto sexual es un acto importante, en él no sólo se comparten caricias o placer, sino también energías internas, tanto buenas cómo no positivas, limpiar estás últimas requiere de saber lo qué ocurre y buscar métodos para poder hacerlo.
Sí a partir de una relación sexual, percibes qué algo o mucho a cambiado en tu vida, incluso en ti,  pero no para bien, investiga y haz por solucionarlo, probablemente has recogido energías de la otra persona no gratas qué influyen en tu vida, limpiarlas, transmutarlas, debería ser uno de tus mayores cometidos.

Está entrada fue realizada el 15/5/15 A las 12:22
La he vuelvo a compartir un pelín retocada y ampliándola según lo percibido en esté momento

***

La siguiente información no tiene nada qué ver con lo anterior, salvo qué tiene relación con su realización.


No me había dado cuenta del detalle de la fecha y la hora.
Peculiar, muy peculiar.
Significativa.

8-7

Según percepción.

8: 
el tú y el yo, juntos.
La Unión.
La relación común.
El compartir interno.
"La mezcla"

el 7:
La magia entre dos.
Lo sagrado.
Lo espiritual.
La responsabilidad entre dos.
Cambios internos y personales.

Por Montse Cobas.
Receptora espiritual (de información, conocimientos y energía de sanación) , entre otras características.



Qué es. Dibujo canalizando emociones.1/2.

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Dibujo canalizado.

Canalizando emociones.

Realizado hace unos minutos.

Titulo.

Qué es 2.



Qué es.





Por Montse Cobas.

Muy buenos días, 

siempre en paz, esperanza y resurrección.

El Renacer.


El caballero andante. Cuento intrínseco.

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El caballero andante.


Erase una vez, un señor llamado vida, ese qué iba de aquí para allá pero siempre hacia delante, aún pareciera qué no le pasaba nada, siempre ocurría algo, segundo a segundo, instante a instante. Siempre en movimiento.

El caballero andante qué así se le denomino, siempre iba avanzando aunque en algún momento pareciera qué se parara, era simplemente un reflexionar para descansar, para tomar otro rumbo, para volver a fluir o solucionar, o simplemente para ver otra perspectiva qué sino se realizara ese parón no lo vería. Iba en cada instante, fluyendo por poco qué fuera, avanzando simplemente con cada movimiento,  qué es lo qué le accionaba a otro hacer, a otra secuencia.

El caballero andante, siempre estaba radiante, amoroso, y en ese parar oportuno aunque pareciera un contratiempo qué a veces se daba uno detrás de otro, siempre fluía por poco qué fuera, un nuevo accionar, una nueva oportunidad, una solución, una transmutación, una nueva dirección, un proseguir a partir de ahí, otra senda, otro gesto, pero nunca, nunca olvidaba, qué sin esa vida nunca podría, reconocer, amar, saber, sentir y seguir ampliando sus conocimientos, nuevas actitudes qué le llevaban a ser mejor o peor, pero él después de tanto pasado, observo, pues no era joven, qué la serenidad siempre prevalece cuándo se sabe qué es la qué favorece a cualquier episodio de su andanza, y ahí después de mucho, toda una eternidad...aprendió, qué fluir con la vida intrínseca misma, sentir tal cual en su interior, en su ser, qué es secreto, al unísono con él, nada puede ser peor que dejar de percibir esa vivencia, aunque fuera pueda ser abrumante, al fin y al cabo, lo único real es eso mismo, la tranquilidad y el fluir desde ahí, lo demás hasta qué punto es, saliendo de ello, encuentras ese caballero andante, qué fluye con la existencia, y ahí infinitos tiempos, infinita esencia, reconociéndose a cada paso o en cada tropiezo, qué la existencia y el caballero andante, pueden llegar a ser uno, cada uno en su peculiaridad, en una misma dirección, entre muchas, juntos pero independientes, qué cada uno elije según su elección según su tiempo, sentir, nada más en ello, es sentir el propio avance desde su propia existencia. La de cada uno y en su circunstancia y momento. Así es la evolución. Sabia. Llena de aprendizaje, superando obstáculos, dificultades, llegando a una determinación exquisita, la qué da la propia eternidad en el espacio tiempo. 

La fragmentación.


Por Montse Cobas.