Al final siempre hay una orden divina.
Para quien se lo merece.
No es de gratis, nada lo es.
Y sí, digo una orden divina, porque hay algo qué no se ve, pero se puede percibir, qué ejerce.
Dictamen.
Entra en un mundo real. La otra realidad.
Al final siempre hay una orden divina.
Para quien se lo merece.
No es de gratis, nada lo es.
Y sí, digo una orden divina, porque hay algo qué no se ve, pero se puede percibir, qué ejerce.
Dictamen.
Comentarios