
Al malhechor, al tramposo, al que obra mal. Que no piensen que se pueden librar de las consecuencias de sus actos. Porque no es así. Cuando se hace mal ello repercutirá en su persona o vida en un momento dado. Con la misma fuerza con la que halla obrado. Por eso, que no se crean triunfadores, porque no es así.
Los triunfos y premios, son para los que luchan en la vida con su trabajo y esfuerzo en camino de una causa noble, no importa cual sea. Esto tarde o temprano atrae beneficios en todos los sentidos.
En el ser de la persona que actúa de esta forma se mueve el esfuerzo, a veces con sacrificios a la vez que energías limpias y esto es lo que va generando en la propia persona y en toda la causa en sí, movimientos positivos para una consecuencia totalmente satisfactoria.
Para el luchador, la persona que obra en una buena "honda", no penséis que vuestro trabajo o forma no merece la pena, porque si la vale y con un tiempo + o - corto o largo, no debéis desanimaros, veréis vuestra recompensa.
La mayoría de veces la recompensa esta en el momento que tu llevas una vida honesta y honrada, pues ello ya te abre a ello interior y exteriormente. Espera y veras.
Por el contrario el que actúa de diferentes formas para valerse con su éxito o salirse con la suya de la manera más deshonesta, que no se rían de los demás porque no se enteran de quien es el dueño de la forma. Porque aunque ellos quizás no se enteren, que algunas veces sí, porque la esencia de ellos los delata y no sean descubiertos por la justicia terrenal, las energías que se mueven a su alrededor si lo saben. Es más, el acto queda plasmado en ellas, enganchado a la esencia del que realiza el acto malévolo, volviendo como una bofetada o golpe contra el que lo ha realizado cuando menos se lo espere.
Merece la pena dejar atrás, difuminar y transmutar en algo bueno, lo que nos ha dañado o nuestros pensamientos negativos que a algunos llevan a actuar de manera pésima, ya que si no se hace los lleva a su infelicidad y quizás a su autodestrucción o deterioro de múltiples formas.
Alguien puede dañar o deteriorar a otra persona o sus bienes por venganza, envidias, que se yo, por múltiples motivos negativos, que ni tan siquiera conozco, pero el que más se daña de una forma minuciosa es la propia persona que se deja llevar por actos, pensamientos, reacciones... negativas.
Vive, deja vivir y se feliz. Ello se puede conseguir. Solo hay que cambiar de actitud y de pensamientos. Buscando la manera que nos reporte esto. Hiendo hacia nuestros deseos, metas, haciendo poco a poco y buscándolo se consigue.
No es fácil, pero merece la pena intentarlo, ya que ello consigue tu madurez y buen aprendizaje como ser humano. Con esencias que se incorporan a las nuestras, quedando ahí en permanencia para la eternidad.
Se puede destruir nuestro cuerpo, nuestros órganos, nuestra vida, nuestro bienestar...nuestros bienes. Pero nunca, nuestra esencia individual.
LUNA SERENA.
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